ALGO ABSURDO
¡Qué te regale mi poesía!
que
ingenua has sido
al pedirme tal tontería,
acaso el
gorrión que tienes
en la jaula te regala su canto.
El
canto es para su alma
es para Dios y
aunque tú lo
escuches
no puedes sentir
lo que en su cuerpo
corre
cuando declama.
¡Qué te permita
leer mi poesía!
que absurda te has puesto este día.
Dime:
¿puedes siquiera entender la poesía?
¿sabes
leer la poesía?
la poesía engaña,
lo
que lees puede no estar escrito y
lo que escrito está
no
puede ser leído.
¡Qué te dé un
segmento de mi poesía!
mira bien, pues yo soy la
poesía
recuerda que ayer yo
sólo pedía
tu amor y hoy
tú me pides mi poesía.
La
poesía es parte de mí,
soy yo, es mi alma y
mi
cuerpo juntos,
mira bien que los papeles que te he dado
no
contienen poesía,
mira bien y descubrirás que
son
sólo palabras
que se perderán entre
papeles viejos.
¡Qué gracias por la poesía!
...
¡mira bien! que no te dado
ninguna poesía.
9 de septiembre´89
