MACILENTO Y TRISTE ATARDECER
Otra vez caíste sol sobre la
tierra,
nuevamente tu calor se disipa,
otra vez la obscuridad
me acecha.
Ansioso espero mirar tu silueta
surgir apacible
de la faz de la tierra,
ansioso espero escuchar tus mañanas
con
esencias pintadas de rojo.
Con esencias que no podré
olvidar
ni hoy, ni mañana,
con esencias color de
manzana.
Mañanas con ansias de correr
hacia las
montañas de donde surges,
mañanas con ganas de que
Dios
me regalase tus rayos
en los momentos que me
dejas
para tenerte presente mientras regresas.
24 de septiembre´88.