Una estrella tras la montaña
En una inesperada noche de luna
te fuiste estrella tras la montaña.
Partiste una noche sin fortuna,
con el ángel que siempre te acompaña.
Partiste en silencio, descalza mas no cansada.
Te fuiste pensando que regresabas.
Partiste a los catorce veranos de mi poesía pasada,
la cual hoy para siempre me queda impregnada.
El parpadear de tu brillo ya no miro,
mas tu aroma color manzana aun percibo.
Tus poesías inspiraran mi suspiro
que no se detendrá por ningún motivo.
Septiembre 2002